25/2/13

Uñas negras



Descripción



La uña negra, también denominada dedo de corredor o dedo de tenista, es una lesión que hace que el dedo del pie se ennegrezca por debajo de la uña. Se produce después de hacer ejercicios que ejerzan presión sobre los pies. Llevar calzado demasiado ajustado o parar repentinamente son causas corrientes.

Síntomas



El principal síntoma de la uña negra es una zona negra o roja oscura bajo la uña del dedo del pie, normalmente en el primero o segundo dedo. También estará dolorida y caliente, especialmente bajo presión.
Conforme vaya cicatrizando, la uña del dedo del pie puede soltarse y caerse.

Causas



La uña negra está provocada por sangrado debajo de la uña. Esto puede deberse a varias cosas.
- Una lesión como, por ejemplo, el aplastamiento del dedo.
- Calzado que siente mal, especialmente cuando la puntera es demasiado ajustada.
- Correr cuesta abajo.
- Uñas de los pies demasiado largas o deformadas.

Tratamiento Aficionado



La uña negra cicatrizará lentamente sin tratamiento. Después de unos pocos días, el dolor comenzará a remitir. Entonces se puede volver a correr y a practicar deportes.
Si duele mucho, puede ser necesario hacer que salga la sangre que se está acumulando debajo de la uña. Se utiliza una aguja calentada al rojo para pinchar la uña y dejar que escape la sangre. Un médico podrá hacerlo.

¿Qué hacer?



- Mantener las uñas de los pies bien cuidadas.
- Llevar calzado que siente bien y asegurarse especialmente de que deje suficiente espacio alrededor de los dedos.
- Plantearse modificar la ruta utilizada para correr, con el fin de aliviar la presión que soportan los pies.
- Llevar calcetines, si normalmente no se llevan.


¿Qué no hacer?



- Ignorar la uña negra. Cambie de calzado para que no vuelva a producirse.

Ampollas



Descripción


Una ampolla es un pequeño depósito de líquido en las capas superiores de la piel. A los corredores les suelen salir en los pies.

Tratamiento Aficionado


Al primer signo de una ampolla, se deberá poner una tirita o una tirita especial para ampollas en la zona afectada. Esto puede impedir que la ampolla llegue a formarse del todo.
La mayoría de las ampollas cicatrizan de forma natural y no requieren ningún tratamiento.

¿Qué hacer?


- Asegúrese de que las zapatillas le sientan bien y adáptese a las zapatillas nuevas con prudencia.
-Lleve calcetines deportivos de buena calidad que mantengan los pies secos mientras corre.
- Proteja las zonas en las que puedan aparecer ampollas poniéndose una tirita o una almohadilla para ampollas.
- Aplíquese gelatina de petróleo en las zonas de los pies que sufran fricción.

¿Qué no hacer?


- Evacuar las ampollas llenas de sangre.

Pie de atleta



Descripción

El pie de atleta es una infección fúngica de la piel muy frecuente entre los deportistas. La infección suele contraerse por fragmentos contaminados de piel en lugares públicos, como las duchas, los vestuarios y los gimnasios. El hongo crece en los entornos cálidos y húmedos como, por ejemplo, en las zapatillas de deporte.

Síntomas

El pie de atleta provoca escamas en la piel, normalmente entre los dedos de los pies y en la parte inferior del pie. A veces, la piel se seca y pica. También se puede tener inflamación y ampollas en la parte inferior de los pies.

Causas

Diversos factores pueden aumentar las probabilidades de contraer el pie de atleta como por ejemplo:
- no secarse los pies correctamente después de bañarse o ducharse
- llevar zapatillas de deporte o calcetines hechos de un material que no permita que se evapore el sudor
- tener diabetes
- tener un sistema inmune debilitado

Tratamiento Aficionado

Existen diversos tratamientos para el pie de atleta en forma de cremas, lociones y polvos Algunos tratamientos antifúngicos pueden adquirise sin receta en la farmacia. Lea siempre el prospecto que acompaña al medicamento.
Si los tratamientos sin receta no funcionan o si su situación se agrava, visite a su médico de familia. Éste le podrá recetar una medicina antifúngica más fuerte.

¿Qué hacer?

- lávese los pies a diario
- séquese bien los pies, especialmente entre los dedos
- cámbiese los calcetines a diario
- lleve zapatillas de deporte que mantengan los pies frescos y secos
- lleve chanclas en los vestuarios y en las duchas comunes

¿Qué no hacer?

- caminar descalzo en los vestuarios comunes
- ponerse los zapatos de otra persona
- compartir toallas
-rascarse la piel infectada, ya que podría extender la infección

23/2/13

CAUSAS MAS COMUNES DE LESIONES


  • Calentamiento previo insuficiente.
  • Calentamiento posterior insuficiente.
  • No hacer estiramientos antes y después del ejercicio.
  • Sobreentrenamiento.
  • Falta de reposo.
  • Calzado incorrecto.
  • Equipo inadecuado.
  • Trabajar el cuerpo en contra de su constitución.
  • Ignorar lo que intenta decirnos nuestro cuerpo.
  • Mala técnica, sobre todo en los ejercicios de fuerza.
  • Ignorar normas de seguridad.
  • No comer adecuadamente.
  • Adicciones: tabaquismo, alcoholismo o uso de drogas.
Como puedes ver una de las causas de lesiones más común es la falta de un calentamiento adecuado, por lo que te recomendamos considerar siempre dentro de tu programa de actividad deportiva la realización de este tipo de ejercicios.

EJERCICIOS DE CALENTAMIENTO
El tiempo de calentamiento es variable, tu puedes realizarlo de 8 a 15 minutos. Sigue los siguientes pasos:

1. Corre sin moverte del mismo sitio, sobre las puntas de los pies o salta durante un minuto, descansa medio minuto y repítelo durante un minuto.

2. Siéntate en el suelo, con las rodillas flexionadas y los pies fijos con un soporte. Tiéndete y vuelve a sentarte. Repite el ejercicio 16 veces.

3. Tiéndete boca abajo, con un cojín bajo la pelvis. Levanta laspiernas y la parte superior del tronco, de forma que el peso del cuerpo caiga sobre el cojín. Mantén los brazos en los costados. Hazlo 16 veces.

4. De pie, con las piernas separadas, realiza 24 giros de hombros. Cambia el sentido cada cuatro giros.

5. De pie, con las piernas separadas, haz 24 giros o rotaciones con los brazos extendidos.

6. De pie sobre una pierna, apoyando una mano en algún lugar, haz 24 balanceos de la pierna, y del brazo libres, pero en sentidos opuestos. Cambia de apoyo cada cuatro balanceos.

7. De pie, con las piernas separadas y las manos apoyadas en las caderas, rota éstas lentamente.

8. Salta sobre la punta de los pies o corre a ritmo moderado durante medio minuto.

9. Tiéndete en el suelo boca abajo (o, si aún no estás en forma, apóyate inclinado sobre algún mueble fijo). Extiende los brazos para elevar el cuerpo, estando recto. Hazlo 1-15 veces.

10. Salta de puntillas sin desplazarte, corre, o sube y baja de un escalón durante 1-5 minutos.

COMO EVITAR LESIONES
Los dolores aparentemente menores suelen ser indicios de que bajo la superficie hay algo más grave. Hazte revisar cualquier dolor sospechoso antes de que empeore. No lo dejes para cuando sea demasiado tarde.

REPOSO ADECUADO
El reposo es esencial entre las series, sobre todo en los ejercicios de fuerza. Los músculos no se desarrollan mientras trabajas sino en las horas siguientes a una rutina. Es también el momento en que el cuerpo recupera sus niveles de energía con glucógeno y grasas.
Cuanto más largo sea el ejercicio y más repeticiones hagas, más tarda el músculo en recuperarse. A medida que mejores tu forma física necesitarás menos descanso entre las series, debes tomar en cuenta que los grupos musculares más grandes necesitan también mayor reposo.



FATIGA CRÓNICA
La fatiga crónica se instala si se sigue entrenando más allá de las
fuerzas del cuerpo y favorece las lesiones. Las señales de sobreentrenamiento incluyen una disminución del rendimiento a pesar de sentir que se trabaja duro; dolores, molestias en las articulaciones, tendones o músculos; perdida de fuerza; hormigueo, las articulaciones
se duermen o agotan en exceso; cansancio general; problemas paradormir; tos constante, resfriados y otras dolencias menores.
Toma en cuenta lo que te dice tu cuerpo, más vale prevenir que curar.


¿CUÁLES SON LAS LESIONES DEPORTIVAS AGUDAS MÁS FRECUENTES?


HERIDAS
Es la lesión de origen traumático, en la que existe pérdida de la continuidad de uno o más tejidos.
Clasificación:
1. Abrasivas:
Causadas por fricción o frotamiento con una superficie áspera, también llamadas escoriaciones o raspones. Por lo general, sólo dañan tejido cutáneo y subcutáneo, se producen en terrenos irregulares o de superficies duras o ásperas.
2. Cortantes:
Se caracterizan por presentar bordes regulares y afrontan perfectamente; se pueden producir por implementos deportivos, vidrios, láminas, etc.
3. Punzantes:
Heridas provocadas por objetos que presentan punta, como: clavos, varillas, artículos deportivos, etc.
4. Contundentes:
Provocadas por objetos romos en traumatismo directo; se pueden provocar por piedras, postes, gradas y las diversas áreas anatómicas de contacto permitidas en deportes de
combate.
La gravedad de la lesión dependerá de la región afectada, por lo que el tratamiento puede variar posterior a la valoración del tipo de herida, gravedad y complicaciones que se presenten, se deberá proceder a la aplicación de los primeros auxilios, teniendo como base las siguientes acciones:
a) Lavado de la zona afectada con agua limpia, jabón y gasas estériles, limpiando en un solo sentido, de arriba hacia abajo, abriendo la herida y limpiando de adentro hacia fuera.
b) Aplicación de un antiséptico local como isodine o benzal.
c) Aislamiento de la herida del medio ambiente por medio de gasas y un vendaje.

CONTUSIÓN
Patología traumática - inflamatoria más frecuente en las actividades deportivas. 

Las consecuencias de la contusión dependerán del sitio donde se recibió y la intensidad del traumatismo.
Su manifestación es a través de dolor, rubor, calor y/o tumor, todos estos datos del proceso inflamatorio.

Tratamiento.
El tratamiento inicial, siempre y cuando no haya complicaciones, el tratamiento inicial consiste en el uso de métodos terapéuticos dirigidos esencialmente a impedir o limitar la aparición de hemorragia y/o edema, así como disminuir el dolor mediante la aplicación local de frío: en forma sólida (hielo triturado o paquetes fríos), líquida (agua fría) o gaseosa (cloruro de etilo). Se deberá considerar si es necesario retirar al jugador del terreno de juego, para valoración completa y así determinar complicaciones y severidad de la lesión. Posteriormente iniciar el método HICER.

DISTENSIÓN
Es la lesión microscópica del músculo, que se produce al sobrepasar los límites normales de la elasticidad, produciéndose un estiramiento de las fibras sin que exista un daño anatómico ni ruptura de las mismas, por examen clínico no es demostrable una solución de continuidad del músculo.
Su manifestación clínica se caracteriza por dolor intenso y súbito, el sujeto es capaz de tolerar la molestia y puede continuar su actividad. La evolución de este tipo de lesión es rápida y favorable a la mejoría en pocos días.
El tratamiento es a través del método HICER.

CONTRACTURA
Son contracciones musculares dolorosas, de corta duración e involuntarias, causadas por isquemia (irrigación insuficiente del músculo), contusión, desequilibrio hidro-electrolítico, sobrecarga de trabajo muscular, uso de accesorios elásticos o utilización de vendajesmuy ajustados.
Sus manifestaciones clínicas son: dolor intenso y con tracción del músculo afectado.
El tratamiento consiste en estirar el músculo y al controlar la contracción dar un ligero masaje para controlar el dolor e incrementar el flujo sanguíneo.

DESGARRO
Ruptura macroscópica y parcial de un músculo, en el cual
si se muestra solución de continuidad, se considera como lesión grave, ya que puede haber ruptura extensa de fibras musculares.
Su manifestación clínica es dolor intenso y la incapacidad funcional, se presenta frecuentemente un hematoma postraumático cuya magnitud puede palparse como un abultamiento.

Tratamiento.
El método HICER debe utilizarse de acuerdo al tipo, región, severidad y complicaciones que presente el desgarro. Se
encuentra absolutamente contraindicado el uso de masoterapia durante la primera semana de evolución.


ESGUINCE
Los esguinces (torceduras) son lesiones que se producen cuando existe un movimiento forzado de la articulación, más allá de sus límites normales, van desde la distención hasta ruptura de un ligamento.
Los esguinces se dividen según la intensidad de la lesión en:

Grado 1.-Elongación (las fibras solamente se estiran)

Grado 2.-Ruptura parcial (algunas fibras de los ligamentos se
rompen)

Grado 3.-Ruptura total (todas las fibras se afectan)
Sus manifestaciones son: dolor, inflamación e incapacidad funcional que van desde ligera a importante de acuerdo a la lesión. Cuando existe ruptura ligamentaria puede presentarse equimosis leve a severa. En los esguinces grado 2 y 3 hay que tomar en consideración la posibilidad de fractura ósea, por lo cual es necesario corroborar con estudios radiológicos.

Tratamiento.
Las medidas generales básicas se realizan a través del
método HICER, continuando con las medidas específicas, las cuales dependerán del grado de esguince.


LUXACIÓN
Una articulación está luxada cuando existe la pérdida de la relación normal de las caras articulares, es decir, existe desplazamiento de los huesos fuera de la articulación.
Las manifestaciones clínicas son: dolor, incapacidad funcional, deformación y posición anormal de la extremidad afectada. La pérdida de contacto de las caras articulares es sólo posible a consecuencia de lesiones importantes de las zonas blandas periarticulares, así como de los mismos componentes de la articulación: sinovial, superficies cartilaginosas, cápsula, ligamentos, tendones, músculos, nervios, vasos, que pueden estar comprimidos, pellizcados, desgarrados o arrancados.

Tratamiento.
El tratamiento debe iniciarse tan pronto sea posible, con el fin de evitar que se agrave. El método HICER como tratamiento primario es importante. Existen casos en donde es necesario el traslado a un hospital para valoración radiológica para descartar fractura y realizar la reducción, evitando de esta manera complicaciones neurovasculares
por una mal reducción realizada en campo.


FRACTURA
Es la pérdida de la continuidad ósea, y se distinguen dos tipos principales de fracturas:

1. Fractura cerrada, es aquella en la cual la piel permanece
intacta, si este tipo de fractura se maneja de forma inadecuada, puede agravarse peligrosamente transformándose en abierta o complicada.

2. Fractura abierta, en esta lesión una herida en la piel pone en comunicación el foco de la fractura con el exterior. Este tipo de fractura es grave por el riesgo de infección, exigiendo cuidados especiales.

3. Fractura complicada. Se habla de una fractura complicada cuando los fragmentos cortantes del hueso roto han dañado algún órgano (vasos sanguíneos, nervios, pulmones, médula espinal). Esta clase de fractura puede darse tanto en uno como en otro de los dos casos citados.

Las manifestaciones son: incapacidad funcional, dolor repentino violento, fijo, localizado, edema, puede existir o no deformación de la zona lesionada, y crepitación, en este punto es importante considerar la existencia de una luxación si la lesión se encuentra en una articulación.

En presencia de una lesión sospechosa de fractura, se debe actuar como si realmente existiera.

Tratamiento.
El tratamiento es con inmovilización inmediata, férulas, tablas o cabestrillos, o situación necesaria con el mismo cuerpo del paciente. En caso de presentar herida y/o hemorragia cubrir y contener el sangrado.
Traslado al hospital más cercano. Importante: no se debe realizar la movilización o traslado del paciente sin haber inmovilizado la fractura

20/2/13

¿QUÉ PUEDES HACER SI TE LESIONAS?


Las primeras 24 horas tras la lesión son las más críticas porque determinan el grado que alcanzará la lesión y cuánto tardará en recuperarse. Inmediatamente después de que tenga lugar la lesión, se inflamará la zona: se pondrá roja, caliente y dolerá.

La intensidad de la inflamación varía según la lesión y es, de hecho, el inicio del proceso de recuperación, aunque el cuerpo tienda a reaccionar de manera exagerada. Lo primero que se debe hacer es disminuir el proceso de inflamación.
La manera más sencilla de recordar que hacer es el acrónimo HICER: hielo, compresión, elevación y reposo.


HIELO
Para ralentizar el metabolismo de los tejidos del área afectada, debe someterlas a una especie de "animación suspendida", con agua fría o un paquete de hielo. (Un paquete de verduras congeladas es ideal, pero envuélvelo en un trapo, o te podrías arriesgar a quemarte).

COMPRESIÓN
La diseminación de los fluidos que se acumulan como resultado de la hinchazón y las hemorragias puede disminuirse mediante la compresión. La manera más sencilla de comprimir una lesión es una venda elástica. Debe ser cómoda y no apretar demasiado o restringiría el fluido de sangre a la zona.

ELEVACIÓN
Es aconsejable mantener la parte de su cuerpo lesionada elevada y bien sujeta para que los fluidos producidos por la hinchazón y las hemorragias puedan drenar bien. Conviene en particular, si la lesión es en una pierna, para que estos fluidos no se acumulen en el pie.

REPOSO
No se puede eliminar una lesión sin reposo. Aunque el dolor desaparezca, el daño en el tejido persiste. Debe reposar un mínimo de 24 a 48 horas. Durante este tiempo debe proteger la lesión de posibles daños, así que quizás necesite entablillar.

Muchas personas siguen entrenando aunque estén lesionadas, creyendo que si se ponen una tobillera u otro tipo de venda están protegidos contra las lesiones. Esto no es una buena idea. Si llevas mucho tiempo lesionado, una venda puede aislar el músculo dañado, permitiéndote trabajar los que hay alrededor, pero en circunstancias normales el reposo es la mejor cura.

Toma en cuenta que si esta lesionado y sigue trabajando la hinchazón y la hemorragia pueden aumentar y provocarte más problemas, por último no olvides consultar a tu médico o a un fisioterapeuta.

Traumatismo craneal

 

 

Descripción


Fractura craneal que comunmente en el fútbol afecta a la zona maxilar (mandíbula) y malar (pómulo). Suele provocar una conmoción (estado de inconsciencia) en el jugador así como trastornos visuales y del equilibrio. Puede conllevar también convulsiones y hemorragias por las fosas nasales así como la aparición de hematomas (hemorragias internas) que pueden provocar lesiones cerebrales muy graves.

Causas


Normalmente se da por impacto con otro jugador o por una mala caida tras un salto.

Síndrome por estrés medial de la tibia

 

 

Descripción


El síndrome por estrés medial de la tibia es la inflamación y el dolor de la parte interior del hueso de la espinilla (tibia). Este trastorno se denomina erróneamente a veces astillado de la espinilla. El término astillado de la espinilla es un término general y coloquial utilizado para describir el dolor de la espinilla.Puede estar provocado por diversos trastornos, uno de los cuales puede ser el síndrome por estrés medial de la tibia.

Síntomas


El principal síntoma es el dolor en el borde interior del hueso de la espinilla (tibia). La zona puede estar también sensible e inflamada. Normalmente el dolor se manifiesta cuando se inicia el ejercicio, pero desaparece tras el calentamiento. Después del ejercicio el dolor puede volver a empeorar, ya que la zona se inflama más.

Causas


El síndrome por estrés medial de la tibia es una lesión por exceso de uso. Cuando el puente del pie se aplana repetidamente durante la carrera, los músculos del pie pueden provocar una mayor tensión sobre el hueso de la espinilla, que a su vez causa dolor. El síndrome por estrés medial de la tibia también puede producirse si se tiene un pie cavo (subpronación). Es más probable sufrir síndrome por estrés medial de la tibia si:
- se lleva calzado inadecuado
- se entrena demasiado sobre superficies duras
- se tienen problemas de movimiento del cuerpo (biomecánica)
- se tiene poca estabilidad en la pelvis
- se tiene poca flexibilidad en los músculos de la pierna, especialmente en los músculos de la pantorrilla

Tratamiento Aficionado


Deberá recibir tratamiento de un profesional de la medicina deportiva, como un fisioterapeuta o un médico especialista en medicina deportiva. El tratamiento dependerá, en primer lugar, del motivo por el que haya desarrollado la lesión, y puede incluir:
- descansar la zona lesionada
- estirar los músculos de la pantorrilla para mejorar la flexibilidad
- masajes para soltar los músculos tirantes
- ejercicios de estabilidad de la pelvis y del tronco

Es importante evaluar el movimiento (la biomecánica) del pie y de la pierna. Es posible que lo deriven a un traumatólogo o en ocasiones a un podólogo, para que analice su forma de andar. El podólogo es el profesional de la salud que se especializa en el tratamiento de los problemas del pie. Puede recomendarse un tratamiento ortopédico (plantillas especiales que se llevan dentro de los zapatos) para evitar que la lesión vuelva a aparecer.

¿Qué hacer?


- Aplique hielo sobre la zona lesionada hasta que disminuya el hinchazón. No aplique el hielo directamente sobre la piel, ya que podría ¿quemarse¿; coloque un trapo entre el hielo y la piel.
- Estire los músculos de la pierna

¿Qué no hacer?

Ignorar el dolor. Es posible que se calme inicialmente conforme vaya calentando durante el ejercicio, pero el ejercicio puede provocar más daños y empeorar la lesión. Puede que sienta dolor durante toda la tabla de ejercicios y acabar con una fractura por estrés del hueso de la espinilla.

Periostitis

 

Descripción


Es una inflamación de la superficie de la tibia. Suele ir acompañada de hipersensibilidad, dolor, fiebre y escaolofríos. Si al tocar la parte afectada se nota alguna zona más blanda de lo normal puede ocurrir que la lesión incluya una 'stress fracture'. Puede presentarse en diferentes grados, afectando al lesionado sólo en determinados momentos del ejercicio físico hasta llegar a doler en cualquier momento de la vida cotidiana, teniendo en este caso una limitada capacidad de movimiento.




Causas


Suele deberse a la acumulación de traumatismos en tejidos sensitivos o por infecciones crónicas/agudas. Son más propicias a esta lesión las personas con escasa flexibilidad y músculos débiles. También puede producirse por el excesivo incremento de la carga de ejercicio.

Prevención


· Evitar excesivos cambios de terrenos en nuestra práctica deportiva.
· Evitar terrenos excesivamente duros como el asfalto.
· Elección de un material deportivo adecuado.

Parameniscitis

 

Descripción


Es una de las lesiones de rodilla más frecuentes. Se trata de la inflamación del paramenisco; esto es, el área que rodea el menisco en la rodilla. El menisco es un cartílago que sirve de separador entre los huesos fémur y tibia, protegiendo las superficies de la articulación, estabilizándola y amortiguando los impactos. La rodilla se mueve con dificultad, mayor cuanto peor es la lesión.

Causas


Fundamentalmente, por movimientos bruscos o malas posiciones: por la extensión máxima de la rodilla, por movimientos combinados de flexión, rotación y extensión de la rodilla que fuerzan el menisco, o por aplastamiento o repetidas y acumuladas compresiones del menisco.

Prevención


· Evitar las posturas forzadas.
· Cuidado con los golpes en la rodilla.

Osteítis púbica





Descripción


La osteítis púbica es un trastorno que afecta a la sínfisis púbica, donde los huesos de la cadera se unen en la parte delantera. A menudo se produce en los deportes que requieren esprintar, dar patadas y hacer cambios bruscos de dirección, como el atletismo, el fútbol y el tenis.


Síntomas


El síntoma más común es el dolor o la sensibilidad en la zona de la pelvis y en la parte superior del muslo al caminar o hacer ejercicio. Se puede sentir dolor al girar, darse la vuelta y dar patadas. Algunas personas experimentan dolor al subir escaleras, al toser o estornudar o al tumbarse de lado. También se puede oír chasquidos o estallidos al darse la vuelta en la cama, al caminar por un terreno desigual o al levantarse cuando se está sentado. Los hombres pueden sentir dolor en el escroto tras la eyaculación.

Causas


Se desconoce la causa exacta de la osteítis púbica. Se cree que puede estar motivada por la tensión de la sínfisis púbica durante la actividad física.

Tratamiento Aficionado


Deberá recibir tratamiento de un profesional de la medicina deportiva, como un médico de medicina deportiva o un fisioterapeuta.
Puede utilizar analgésicos para tratar el dolor. Además de aliviar el dolor, los analgésicos pueden ayudarle a reducir la inflamación y la hinchazón. Lea siempre el prospecto que acompaña a la medicina y, si tiene alguna pregunta, pida consejo a su farmacéutico.
Intente no hacer ninguna actividad que provoque dolor. El reposo puede ayudar a reducir la intensidad de los síntomas, pero el dolor suele volver al reiniciar las actividades deportivas normales. La fisioterapia puede resultar beneficiosa para fortalecer y estirar los músculos de la zona de la pelvis para reducir la tensión en la sínfisis púbica. La osteítis úbica suele mejorar antes cumplir el año de tratamiento, pero reaparece en uno de cada cuatro atletas.

¿Qué hacer?


-   Fortalecer sus músculos principales para sujetar la pelvis.
- Variar los métodos de entrenamiento de forma que no someta a tensión repetidamente la sínfisis púbica. Si usted es corredor, pruebe a hacer algo de bicicleta o de natación para mantener su forma cardiovascular.
-   Estire sus músculos aductores con regularidad.

¿Qué no hacer?


- Entrenar sobre superficies duras con regularidad.

Metatarsalgia

 

Descripción


La metatarsalgia consiste en una afección dolorosa del metatarso, la región del antepié situada entre el tarso y las falanges de los pies. El metatarso está constituido por los huesos metatarsianos y es uno de los puntos del pie sobre los que se apoya el peso del cuerpo al caminar o correr, coincidiendo con la flexión dorsal del mismo. La metatarsalgia se produce cuando esta región sufre lesiones o malformaciones que acaban generando un apoyo excesivo con el movimiento. El afectado comienza a sufrir dolor al realizar esfuerzos o ejercicio intenso, que inicialmente desaparece al entrar en reposo. Sin embargo, el dolor se va reproduciendo cada vez más tempranamente y con mayor intensidad, hasta el punto en el que el afectado puede sentir dolor sólo al caminar o incluso sin tener que apoyar el pie.

Causas


En el caso de los deportistas, la metatarsalgia se produce porque al correr entran en la posición de despegue, elevándose sobre los dedos. Así, ejercen una presión sobre la cabeza de los metatarsianos, especialmente sobre los dos primeros, que puede llegar a ser excesiva por intensidad y frecuencia. Para aliviar la metatarsalgia, el deportista debe evitar las carreras bruscas y usar un calzado apropiado para absorber los impactos. Tras la consolidación del metatarso, las carreras que realice deberán ser sobre hierba u otras superficies blandas.

Tratamiento Profesional


El tratamiento suele ser conservador y poco agresivo, aunque en ocasiones pueden ser necesarias infiltraciones locales con corticoides. Se deberá reducir la sobrecarga del antepié usando calzado ancho sin tacón, evitar el sobrepeso y, con frecuencia, utilizar una plantilla con apoyo retrocapital que reduzca la presión que se ejerce sobre la cabeza de los metatarsianos. La inmovilización por escayola puede ser prescrita para ayudar a la consolidación del metatarso, y en ningún caso superará las dos semanas. La consolidación del metatarso suele llevar de tres a trece semanas, aunque este periodo puede ser superior en pacientes ancianos o debilitados. En casos extremos puede requerir una intervención quirúrgica, con osteotomía para acortar el metatarsiano que provoca el hiperapoyo y la afección dolorosa.


Prevención


El mejor sistema para prevenir la metatarsalgia consiste en usar un calzado apropiado que no oprima el pie y cuya suela absorba bien los impactos. A la hora de caminar, correr o realizar esfuerzos, deberá evitarse forzar la presión sobre el antepié. Las personas que sufren la malformación del metatarso conocida como pie cavo, osteoporosis, sobrepeso, o las que usan zapatos de tacón con frecuencia son especialmente sensibles a esta afección (se genera una alteración en la distribución del peso corporal sobre el pie, aumentando la proporción del mismo que debe soportar el antepié y, por ende, los metatarsianos).